Las condiciones laborales de los periodistas en Jalisco

Por Juan S. Larrosa-Fuentes

A lo largo de la primera semana de noviembre, en las distintas síntesis informativas y espacios de comunicación de Quid, les informamos de la lamentable muerte de un reportero de Televisa, Jonathan Bautista Méndez, de 25 años de edad y quien se encargaba de la cobertura de nota roja y policial en la sección “Historias de la noche”. Su muerte fue causada por complicaciones de una enfermedad respiratoria. La nota la volvemos a traer a colación porque recibimos muchos comentarios durante estos días, tanto electrónicos como al calor de la palabra, que nos parecen dignos de reflexión.

Las vistas que tuvo nuestro blog a raíz de que posteamos esta noticia, se incrementaron notablemente y hubo un inusitado interés por comentarla. Las ideas que los ciberlectores del blog manifestaron, en general, fueron de condolencias para la familia de Jonathan y de tristeza por la pérdida de un reportero muy popular. Sin embargo, hubo otros comentarios que aludían al hecho de que en sus transmisiones, Televisa poco había informado sobre su muerte y que poco había hecho por evitarla.

Este hecho se suma a otros tantos que configuran una realidad de alta vulnerabilidad laboral en el campo periodístico. Jonathan, reportero de la cadena televisiva más importante de México (y de América Latina), no tuvo las prestaciones laborales que le permitieran haberse atendido de forma adecuada. No podemos afirmar que habría salvado la muerte, pero al menos sí que pudo haber tenido una mejor atención. Como muchos otros, Jonathan era un reportero freelancero, habituado a los bajos salarios, a contratos temporales y a prestaciones laborales raquíticas.

Sin embargo, el caso no es exclusivo de la empresa Televisa. Esta realidad laboral se muestra en la mayoría de los medios de comunicación del país (y habría que decirlo, en la mayor parte de los campos laborales) y atenta contra los derechos de los periodistas. Es fundamental que las empresas periodísticas encuentren un nuevo modelo de negocios que les permita contratar directamente a los reporteros (eliminación de outsourcing), que les aseguren un contrato laboral digno que genere antigüedad y que cumplan con las prestaciones mínimas que la ley estipula.

Este tema, luego de una discusión sobre derechos humanos fundamentales, también impacta en otra esfera de alta trascendencia social: la informativa. Sin empleos dignos, no esperemos a periodistas profesionales y comprometidos con su labor. Por el contrario, de seguir el mismo estado de cosas, seguiremos observando lo que en los últimos años: comunicadores muy jóvenes y con poca experiencia, que durante un par de años son explotados y que terminan por ceder su empleo a un reportero más joven y con menos experiencia; alta rotación laboral en las redacciones de diarios, radiodifusoras y televisoras; y trabajos periodísticos deficientes y poco profesionales.

La crisis de los medios, ciertamente, no nada más es de tirajes y de raitings. Al tiempo. 

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Archivado bajo Condiciones laborales de los periodistas, Economía política de la comunicación y la cultura, Medios de comunicación masiva, Sistema de comunicación de Guadalajara, Televisa Guadalajara, Televisión, Televisoras de Guadalajara

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