Una oportunidad para equilibrar el sistema de televisión de Guadalajara

Por Juan S. Larrosa-Fuentes

El análisis de los medios de comunicación es complejo y pasa por diversos niveles y filtros. No existe una sola forma de analizarlos ni un método que pueda abarcarlo todo. Dentro de este crisol de perspectivas, hay una que abunda sobre las relaciones, en términos sistémicos, que guardan los medios entre sí mismos y con la sociedad a la que pertenecen. El término de “ecosistema mediático” trabaja en observar este tipo de relaciones. Los medios entonces, conforman un sistema, dentro de muchos otros sistemas.

Por ejemplo, según dados de la revista Medios Publicitarios Mexicanos (agosto 2010), el sistema de medios locales de Jalisco está compuesto por 15 periódicos, 75 radiodifusoras, tres televisoras y cinco sistemas de televisión por cable. Los datos anteriores no cuentan a los medios de comunicación de otros estados que se pueden consumir en Jalisco ni tampoco los (mal) llamados “medios nacionales”. A su vez, el concepto de sistema puede ayudar al análisis de un conjunto de medios por región o por país, o a un conjunto de medios clasificados según su tecnología de comunicación, como puede ser un sistema de radio o un sistema de prensa.

El sistema de comunicación que está por experimentar un gran cambio, o al menos eso parece, es el sistema de televisión abierta de Guadalajara. En febrero de este año, la COFETEL anunció el otorgamiento de un permiso a la Universidad de Guadalajara para comenzar a transmitir una señal de televisión tanto en sistema analógico, como en digital. Y en días recientes, por medio de la prensa, nos enteramos de que las primeras imágenes de esta televisora transmitirán algunas de las actividades de la Feria Internacional del Libro (El Informador, 28/X/2010).

Esta noticia levanta el ánimo de un sistema de televisión anquilosado y francamente anacrónico. Apenas hace unos meses, en mayo de este año, Televisa Guadalajara “festejó” sus cincuenta años de transmisiones. En un video promocional de su aniversario, esta innovadora empresa se jacta de estar “instalada en el futuro” debido a las transmisiones digitales que ha hecho en el estado y al mismo tiempo comunica que han ganado dos premios Guiness por el programa de cocina con mayor tiempo en el aire del mundo. Claro, es el programa de la señora Zárate, un programa decadente y al que seguramente ni la cocina le han cambiado en todas estas décadas. Por cierto, en el video también presumen un reconocimiento que les otorgó la organización “A favor de lo mejor”, por su excelente cobertura de la 48 edición del Congreso Eucarístico Internacional. Más allá de estos detalles, lo importante está en recordar que Televisa Guadalajara transmite cinco de los ocho canales que se pueden ver por televisión abierta; dos de los otros tres pertenecen a TV Azteca y uno al Gobierno de Jalisco.

Este sistema de comunicación, como los televidentes tapatíos lo habrán padecido, ha permanecido inmutable en las últimas décadas. Desde que el Canal 6 dejó de transmitir, la oferta televisiva se concentró en Televisa y después, a mediados de los noventa, en TV Azteca. Dentro del sistema de televisión también está C7, que comenzó a operar en 1991 con muchas precariedades y es hasta años recientes que ha tenido un papel más decoroso en sus niveles de producción y de audiencia. Por último, habría que recordar que desde julio de este año se transmite en señal abierta, por el canal 27, el contenido del Canal 11 de Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Frente a esta estructura de televisión, la llegada de un nuevo canal de televisión no comercial a la ciudad es muy importante. La Universidad de Guadalajara se une al reducido grupo de televisoras universitarias compuesto por los canales del IPN, de la UNAM, de la Universidad Autónoma España de Durango, de la Universidad Autónoma de Nuevo León y de la Universidad de Sonora. En un país de más de 110 millones de mexicanos, tenemos un sistema de televisión universitario compuesto por seis canales de televisión.

En un trabajo realizado por la Dra. Sofía Palau Cardona de la Universidad ITESO, en el marco de un curso de Observatorio de Medios en septiembre de 2008, se encontraron los rasgos fundamentales de la programación de televisión abierta en Guadalajara. Los datos son muy elocuentes. Por ejemplo, de los ochos canales que se pueden ver, solamente tres se transmiten localmente y cinco operan como repetidores de canales cuya señal se origina en la Ciudad de México, esto se traduce en que 65% de la programación viene de la Ciudad de México y sólo 35% del tiempo corresponde a transmisiones, que no producciones, que se originan en Guadalajara. Uno de los datos más importantes es que de toda la programación disponible, 67% está clasificada como de entretenimiento, 24% son programas informativos, 7% está destinada a programas comerciales y solamente 2% está dedicada a programas formativos o educativos.

Esta información da cuenta de algo ampliamente sabido: la vocación de los distintos sistemas de radio y televisión en México es predominantemente comercial. Por ello, la llegada de un nuevo canal como el de la UDG recompone este sistema, todavía, bastante desnivelado, pues encontramos que 70% de las televisoras será de corte comercial y 30% de servicio público (siete canales concesionados y tres permisionados). Por otro lado, con este canal, la Universidad de Guadalajara se convierte en la única institución de corte local que tiene una cobertura amplia y multimedia en la ciudad, con una triada por muchos anhelada: prensa (La Gaceta Universitaria), radio (Red Radio Universidad) y ahora televisión. Los contrapesos a este nuevo poder, serán necesarios en los cambios de nuestro sistema de comunicación.

En clave de debate y no de mandato, perfilo las siguientes recomendaciones para el nuevo medio público:

  1. La Universidad debe hacer un esfuerzo por construir un proyecto plural y de corte educativo para el sistema de medios de la ciudad. En un país en el que todo se improvisa, la planeación de un medio de comunicación es tema para el debate público. Sin una planeación será difícil exigir la rendición de cuentas.
  2. El diálogo tendría que ser real y abrirse dentro de la misma Universidad, pues hay decenas de expertos en políticas públicas, en educación y comunicación, en programación televisiva, en difusión de la cultura y en la producción audiovisual. ¿Qué dicen los académicos y alumnos de este nuevo canal? ¿Cómo piensan que debería operar? ¿En qué puede servir para sus trabajos de docencia, investigación, divulgación y vinculación? Ante todo, debe ser un canal universitario.
  3. El proyecto tendría que ir encaminado a equilibrar el sistema de comunicación de la ciudad. Según la investigación del Observatorio de Medios arriba presentada, sería deseable ocuparse de producir programas educativos, de divulgación de la cultura y la ciencia y programas informativos; programas de entretenimiento ya hay muchos. Además de la evidente falta de espacios educativos, la televisión local tiene una pésima propuesta de noticiarios, pues la mayoría se producen en la Ciudad de México, y los que se hacen en Guadalajara, están centrados en la nota roja o en la producción informativa de cara a intereses comerciales.
  4. Por otra parte, se tiene que cuidar la dimensión económica. El canal de televisión no puede ser una empresa universitaria, ni su éxito puede medirse por el raiting o las ganancias económicas. La producción de televisión, en este caso, se convierte en un bien cultural, por tanto, intangible. Y la universidad, según el espíritu de los sistemas públicos de comunicación, debe buscar la forma de no producir sus contenidos en respuesta a “leyes de la oferta y la demanda” o de la “regulación propia del mercado”. Si a este, como a otros proyectos, se le ve como una mina de oro, el servicio público quedará en último lugar de prioridades.

En medio de un escenario en que las oportunidades de desarrollo se escapan a los ciudadanos de Guadalajara, la apertura de un nuevo canal es una buena noticia. Pero, sobre todo, es una buena oportunidad para comenzar a transformar un sistema de televisión viejo, anticuado y que vive en la mediocridad. El nuevo sistema de comunicación debe apostar a la revitalización de nuestra esfera pública, de nuestro diálogo político y de nuestra reproducción cultural.

Anuncios

2 comentarios

Archivado bajo Democracia y comunicación, Discurso y poder, Economía política de la comunicación y la cultura, Industrias culturales, Medios de comunicación masiva, Medios públicos, Monopolios y medios de comunicación, Sistema de comunicación de Guadalajara, Sistema de comunicación política en México, Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, Sistema Universitario de Radio y Televisión, Televisa Guadalajara, Televisión, Televisoras de Guadalajara

2 Respuestas a “Una oportunidad para equilibrar el sistema de televisión de Guadalajara

  1. Pingback: Veinte años de transformaciones sociales: a dos décadas de las explosiones del 22 de abril en Guadalajara | Sistema Autorreferencial

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s