(Auto) Crítica a los críticos. Movimientos sociales, comunicación y elecciones.

Por Juan S. Larrosa-Fuentes

A finales de abril de 2012 las campañas electorales por la presidencia de la República mexicana avanzaban sin mayor novedad: Enrique Peña Nieto caminaba a la cabeza de las preferencias electorales, Andrés Manuel López Obrador levantaba sus intenciones de voto pero a un paso de tortuga que a pocos inquietaba y Josefina Vázquez Mota luchaba en contra de su propio equipo que construía una pésima campaña electoral, llena de errores y desencuentros. La campaña de Peña Nieto, aquella que estaba en la cúspide de las encuestas y que había sido construida con esmero, durante varios años, a partir de su trabajo como gobernador en el estado de México, pero también a través de una intensa exposición en medios de comunicación, parecía rendir resultados inevitables. Sin embargo, poco faltaba para que llegara el viernes negro, el día en que Peña Nieto fue abucheado e insultado en la Universidad Iberoamericana, ubicada en la exclusiva zona de Santa Fe en la ciudad de México. Después de este episodio las campañas políticas cambiaron, también se modificaron las preferencias. Al final de la historia Peña Nieto se llevó la presidencia, pero no de forma tan contundente como se esperaba, por el contrario, el número de personas en su contra, aumentó.

Este viernes negro, el 11 de mayo de 2012, marcó el pistoletazo de salida del movimiento #YoSoy132. En pocas horas, como está documentado en distintos trabajos periodísticos, este movimiento se integró por estudiantes universitarios que generaron un video en el que aseguraban que la protesta en contra de Peña Nieto era genuina y no de una serie de acarreados que gritaban en contra del que en los meses siguientes se convertiría en presidente de México. El video, montado en Youtube y difundido en distintas páginas de internet, blogs y de plataformas de microbloging como Facebook o Twitter, tuvo tal impacto que motivó a que más estudiantes se sumaran a las protestas en contra del candidato del PRI. Fue entonces que la percepción sobre las campañas comenzó a adoptar un tono crítico y en muchos casos, cuando el tono se radicalizó, volvió la polarización política. En los debates públicos se instalaron temas como el financiamiento de las campañas electorales, el papel de los medios de comunicación en la construcción de candidaturas o las características del sistema de comunicación política.

Durante los meses siguientes el movimiento #YoSoy132 fue fundamental para discutir lo político desde una perspectiva crítica. Las marchas y movilizaciones que este movimiento logró, así como el debate alternativo entre los candidatos, fueron aportaciones fundamentales para que las campañas políticas y su percepción y discusión, tomaran otro camino. Por otra parte, el movimiento también enfocó sus esfuerzos a criticar la evidente y demostrable hiperconcentración de las industrias mediáticas en México. Los medios de comunicación, por su parte, intentaron dar cuenta del movimiento #YoSoy132, pero se vieron rebasados por un fenómeno que difícilmente podía ser captado en toda su complejidad por la prensa, la radio o la televisión. Sí, aparecieron notas informativas sobre las manifestaciones, Televisa dio espacio para que entrevistaran en vivo a los estudiantes en sus noticiarios estelares y en la radio se hicieron crónicas in situ de las protestas. Sin embargo, para los medios fue difícil adentrarse en el movimiento y reconstruir lo que pasaba al interior de las asambleas y las discusiones que los jóvenes comenzaron a echar a andar al interior de #YoSoy132.

El movimiento creció, no sin contradicciones. Se les acusó de ser un brazo de la campaña de López Obrador. Se dijo que eran “peores” que los medios de comunicación porque no permitían la entrada de la prensa a sus asambleas. Y sus detractores se dedicaron a mostrar cómo algunas partes del movimiento se radicalizaba y adoptaba nuevas formas. Estas contradicciones son propias de este tipo de movimientos sociales, y no por ello se deben dejar de señalar, pero no son suficientes para descalificar al movimiento, como muchos lo han querido hacer. El punto que quiero dejar claro es que #YoSoy132 aportó una mirada crítica durante unas campañas electorales, en las que campeaba la algarabía o resignación por el regreso del partido tricolor.

La gran pregunta se formuló luego de concluido el proceso electoral: ¿cuál es el futuro de #YoSoy132? Es difícil formular una respuesta unívoca o de alta claridad. #YoSoy132 son muchos grupos y muchas geografías. De cualquier forma, a nivel nacional el movimiento ha decidido crear una gran agenda que trasciende su impulso original de buscar lo que ellos han denominado como la “democratización de los medios”. Su agenda incluye temas como salud, economía, seguridad, ciencia, tecnología y otros más. No estoy seguro de que esta diversificación ayude a la claridad y mantenimiento del movimiento, pues me parece que divide sus fuerzas y pierden su objeto original de atención. Pero esto lo dejaré pendiente para futuros análisis. Quisiera centrarme, para finalizar este artículo, en su propuesta sobre “Democratización y transformación de los medios de comunicación, información y difusión”, que dieron a conocer el 18 de septiembre pasado. El documento presenta seis puntos para “democratizar los medios”, que buscan generar un “modelo de medios constituido por tres sectores, comercial, público y social comunitario”; que la comunicación se reconozca como “un servicio público y no como un asunto de interés social”; garantizar la libertad de expresión; financiar proyectos de comunicación autónomos y locales; implementar en “la legislación nacional los tratados internacionales en materia de derecho a la información y libertad de expresión, de los que México es parte”; y diseñar políticas públicas para una alfabetización mediática.

Este documento tiene varios defectos y pocas virtudes. Es un texto que está mal escrito y es impreciso. La primera mitad es un diagnóstico sobre los medios de comunicación en México, especialmente de la televisión. El defecto de esta mitad es que desarrolla una argumentación basada en opiniones y no en evidencias. La segunda parte son los seis puntos que ya mencioné líneas arriba, que poco profundizan y que no parecen haber surgido a partir de un estudio concienzudo del sistema de comunicación en México y de otros sistema de comunicación en el mundo.

El 21 de septiembre pasado, en la Cátedra Inaugural de la Maestría en Comunicación de la Universidad de Guadalajara, el doctor Enrique Sánchez Ruiz, especialista en medios de comunicación, hizo una exposición sobre lo que, desde sus perspectiva, es la indagación crítica sobre la comunicación. Entre otras cosas, el Dr. Sánchez Ruiz señalaba que una postura crítica parte supone que el orden de cosas de nuestro entorno, siempre puede ser mejor y por tanto, es susceptible de ser intervenido para que funcione mejor. Además, una perspectiva crítica sostiene que la Historia aún no ha terminado y que es muy probable que nunca lo haga. Esta idea va en contra de aquellos que suponen que con el triunfo del “capitalismo sobre el socialismo”, llegamos como humanidad al fin de la Historia y que por tanto, vivimos en un mundo asentado en un sistema de prosperidad y bonanza para todos sus habitantes. Si el orden de cosas es susceptible de mejorarse y transformarse, luego entonces, la Historia está lejos de llegar a su fin. Estas dos ideas las enarbola el movimiento #YoSoy132, que resulta incómodo para aquellos que dicen que en México la democracia funciona perfectamente, para quienes dicen que no hay monopolios y para quienes dicen que Televisa y TV Azteca no tienen influencia en la vida pública y política de México.

Sin embargo, Sánchez Ruiz también señala dos elementos fundamentales para una postura crítica, los cuales cada vez se ven más lejanos de #YoSoy132. El primero es la lucha constante en contra del maniqueísmo, una postura intelectual que tiende a ver el mundo en blanco y negro. El discurso de #YoSoy132 pierde potencia y profundidad cuando personifica a Televisa como los malos de la película. Esta empresa de comunicación sí que es un actor político de peso en nuestra sociedad y ciertamente ha jugado un rol fundamental en la modelación de la cultura mexicana, pero hay matices, hay historia y hay explicaciones mucho más complejas que simplemente “Televisa te idiotiza”.

El segundo elemento que señala Sánchez Ruiz, y que a su vez lo retoma de la filosofía, es que para ser crítico hay que estudiar a profundidad los temas que se piensan trabajar. No podemos criticar sin conocer. No basta con ver lo evidente y entender que dos empresas controlan la televisión el país. Hay que estudiar su historia, su economía, su política y comparar estas condiciones con las de otros sistemas de comunicación. Sin conocer a fondo el problema, #YoSoy132 publicará más documentos como su plan de democratización de medios, que es, por cierto, un alimento sencillo de digerir para aquellos que niegan que en México tengamos un sistema de medios concentrado y poco diverso.

Durante las campañas electorales el movimiento #YoSoy132 tuvo momentos políticos brillantes. Las movilizaciones sociales y las protestas son fundamentales para el avance democrático, pero no bastan para transformar el orden de cosas. También hace falta la reflexión, el diálogo y el respeto por las libertades de otros.

Este artículo fue publicado el día 8 de octubre de 2012 como parte de la columna de opinión “Sistema Autorreferencial” del programa “Señales de Humo”, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Calidad de los medios de comunicación, Criminalización de la protesta social, Democracia y comunicación, Derecho a la información, Diálogo Público, Discurso y poder, Economía política de la comunicación y la cultura, Libertad de expresión, Lucha por las telecomunicaciones en México, Monopolios y medios de comunicación, Movimiento #YoSoy132, Movimientos sociales y comunicación, Sistema de comunicación política en México, Televisión

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s