El mundo de la información móvil o de las transformaciones en las formas de comunicarnos

Por Juan S. Larrosa-Fuentes

Por lo rápido de los cambios en la comunicación, a veces ni nos percatamos de ellos. Hace un par de años me decía mi abuela que cuando ella tenía mi edad, allá en los años cincuenta, le parecía inimaginable estar caminando por la calle y, al mismo tiempo, conversar con alguien en otra parte del mundo. Tampoco entiende que el consumo de música o literatura se esté desplazando a lo digital, pues para ella la lectura o la escucha de música están asociados a la posesión y colección de objetos. ¿Cómo puedes tener una novela o un poemario sin tener un libro? Para ella, que nació a finales de la década de los veinte del siglo pasado, la detección de estos cambios en la comunicación son muy evidentes, pues atestiguó el desarrollo de la radio y la televisión, después de la telefonía fija y móvil y más reciente todo el entramado comunicacional que supone la convergencia digital e internet. ¿Hacia dónde se está moviendo el desarrollo de las nuevas tendencias de comunicación?

En semanas recientes, el Pew Research Center, con sede en Washington, publicó los resultados de una encuesta nacional sobre el consumo de noticias en Estados Unidos. El estudio se llama “El futro de las noticias móviles” o, también se podría traducir como “El futuro de las noticias en dispositivos móviles”. Esta encuesta fue realizada entre el 29 de junio y el 8 de agosto de 2012 a 9,513 adultos mayores de 18 años. El trabajo es extenso y solamente comentaré algunos de sus resultados más importantes. Por ejemplo, establece que más de la mitad de los encuestados se conecta a internet a través de un teléfono móvil o de una tableta. Los usos que se le dan a estos aparatos y a esta conectividad, por orden de importancia son el envío de correos, la búsqueda de noticias, el uso de videojuegos o redes sociales, la lectura de libros digitales, el consumo de películas, compras o la lectura de revistas. Por otro lado, me llamó mucho la atención la caída en ventas de Apple, pues en 2011 esta marca tenía controlado 81% del mercado de dispositivos móviles y este año bajó a 52%, Androide va en aumento y en 2012 se hizo del 48% de este mercado. Finalmente, el dato más importante es que a los usuarios les encanta consumir noticias en internet (es la segunda actividad que realizan con mayor frecuencia después de usar su correo electrónico), no les gustan los anuncios y no desean pagar por la información.

Lo anterior ocurre en Estados Unidos, ¿y en México? Al parecer, el escenario no es muy distinto. Según un estudio realizado por la AMIPCI, en 2011 hubo 40 millones de internautas en México. La cifra me parece exagerada y la crearon a partir de una serie de estadísticas cruzadas de la COFETEL y de INEGI. Pero tomando como cierta esta información, esta cifra establece que un tercio de los mexicanos ya estamos conectados a internet. De todo ese universo, tres millones de usuarios pertenecen a Jalisco. Es interesante notar que 58% de los internautas reportó tener un Smartphone en 2011, una cifra que se duplicó en tan solo un año. Al igual que en Estados Unidos, la actividad más común de los usuarios fue el enviar y recibir correos electrónicos, después el uso de redes sociales y en tercer lugar el consumo de noticias.

Aunque todavía no es algo consumado, al parecer, el futuro de la comunicación humana estará basada en dispositivos móviles como tabletas o los llamados teléfonos inteligentes. Durante el siglo XX la humanidad desarrolló una serie de tecnologías capaces de reproducir grandes cantidades de información a través de territorios muy amplios. El telégrafo, el teléfono, la prensa, la radio o la televisión se encargaron de conectar a las masas y de distribuir, entre ellas, noticias, entretenimiento o publicidad. Esta modalidad de la comunicación se basó en la instalación de distintos tipos de dispositivos en espacios públicos y privados, en donde las personas podían acercarse para recibir la información. Por ejemplo, para enviar o recibir un telegrama, había que acudir a una oficina pública; para hablar por teléfono era menester portar algunas monedas y acudir a una cabina; para ver la televisión o escuchar la radio, teníamos que acercarnos a los aparatos reproductores, que bien podían estar en una sala de estar o en una alcoba.

Pues bien, el orden de cosas ha cambiado y tal como mi abuela se sorprende al respecto, ahora estamos ante la posibilidad de estar conectados todo el tiempo a través de los dispositivos móviles. Las estaciones anteriores de comunicación eran pocas y rudimentarias. Actualmente no necesitamos ir a ver la televisión o ir a hablar por teléfono. Mientras tengamos la tecnología y los recursos necesarios, lo podemos hacer prácticamente desde cualquier parte del mundo. Y aunque es evidente y nada despreciable la brecha digital (en México dos de cada tres ciudadanos no tienen acceso a la red), el mundo capitalista está en la búsqueda de crear un mercado planetario que sea capaz de estar conectado a internet de forma permanente. Un caso emblemático se puede observar en las tiendas Elektra de Ricardo Salinas Pliego, en donde prácticamente cualquier persona puede hacerse de un teléfono inteligente, aunque quede destinado a pagarlo el resto de sus días.

Imagino que en el futuro los teléfonos inteligentes o tabletas serán aparatos que puedan estar conectados directamente al cuerpo humano y que permitan que cada persona sea un nodo dentro de una red planetaria de comunicación. Por supuesto, es tan solo una especulación futurista. Sin embargo, en el tiempo presente, esta nueva realidad arroja una serie de preguntas que seguramente se irán respondiendo paulatinamente en los siguientes años. ¿Cómo será la producción y el consumo de noticias bajo este nuevo esquema de noticias? ¿De qué forma cambiarán los contenidos audiovisuales como las series, las películas o los videojuegos? ¿Cómo serán las nuevas empresas que generen este tipo de contenidos? ¿Sobrevivirán las actuales organizaciones y empresas que se encargan de producir la comunicación en el mundo? ¿Cómo se integrarán las distintas clases sociales al mundo de la comunicación digital? ¿Cuáles serán las nuevas relaciones de poder y por tanto, las inequidades, en este mundo de la información móvil?

Este artículo fue publicado el 5 de noviembre de 2012 como parte de la columna de opinión “Sistema Autorreferencial” del programa “Señales de Humo”, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara.

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1 comentario

Archivado bajo Economía política de la comunicación y la cultura, Industrias culturales, Internet

Una respuesta a “El mundo de la información móvil o de las transformaciones en las formas de comunicarnos

  1. gec

    Fantástico !!

    Me gusta

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