La disputa por los medios públicos de Jalisco: entre el control político y la ciudadanización

Juan S. Larrosa-Fuentes (13 de enero de 2013)

El año que acaba de comenzar depara grandes movimientos políticos en Jalisco. No es para menos, en los siguientes meses estaremos ante un reacomodo de grupos políticos y burocráticos, que no había ocurrido en los últimos dieciocho años, pues concluyen casi dos décadas de administración pública del PAN. También está en puerta el cambio en la rectoría de la Universidad de Guadalajara, una de las instituciones públicas más poderosas de la entidad. Algunos se enjuagan los bigotes, otros están haciendo las maletas. A diferencia de lo que ocurría a mitad de los noventa, hoy día, en este reacomodo, el tema de la comunicación cobra gran relevancia. Hace veinte años el Canal 7 era un proyecto televisivo de poco alcance y la Universidad de Guadalajara tenía una radio cultural de gran arraigo, pero que lejos estaba de ser el conglomerado mediático que hoy agrupa prensa, radio, televisión y medios digitales. La disputa política por los medios públicos de Jalisco está en marcha.

Son muchos los matices que se pueden encontrar al hacer un balance de la transformación de la estructura de medios públicos en Jalisco en los últimos veinte años. En términos de oferta, la estructura cambió radicalmente con respecto a su pasado inmediato. Hasta la década de los noventa la radiodifusión pública estuvo sustentada por Radio Universidad de Guadalajara y la XEJB, estaciones de radio que daban un servicio metropolitano y que competían en contra de más o menos un centenar de radios comerciales que transmitían en Amplitud Modulada o Frecuencia Modulada. En televisión, la oferta se reducía a los canales de Televisa y el semi independiente Canal 6. Pero los noventa y la primera década del siglo XXI trajeron cambios importantes a esta estructura de radiodifusión. En el sector radiofónico, la Universidad de Guadalajara emprendió una descentralización de su producción, en la que logró establecer una red de comunicación en municipios como Ameca, Ciudad Guzmán, Puerto Vallarta, Autlán, Colotlán, Ocotlán y Lagos de Moreno. Jalisco Radio, del gobierno del estado, se expandió a Ciudad Guzmán y Puerto Vallarta. Estos movimientos lograron que la oferta de radio pudiera llegar a más municipios, no solamente metropolitanos, pero lo más importante, que se rompiera parte de la inercia centralizadora de producción radiofónica en Guadalajara.

La transformación del sistema de televisión fue mucho más drástica. En 1991 apareció el Canal 7 y durante años fue una televisora de muy bajo perfil y con un fuerte control de su libertad de expresión por parte del gobierno estatal. Baste recordar que luego de las explosiones del 22 de abril, el canal fue obligado a suspender sus transmisiones durante una semana, en una medida altamente autoritaria. En la segunda mitad de los noventa entró Televisión Azteca y amplió, tan solo un poco, la magra oferta de televisión comercial. La siguiente, sería una década de fuertes transformaciones. En 2001 Samuel Muñoz se hizo cargo de la dirección de C7 y a partir de 2007 de todo el Sistema Jalisciense de Radio y Televisión. Durante más de una década, la gestión de Muñoz logró crear un grupo de trabajo profesional, elevar la calidad y el número de las producciones locales y llevar la señal de las estaciones de radio y televisión a un mayor número de personas (Mural, 22 de octubre de 2012). No obstante, en donde poco se pudo avanzar, fue en la autonomía frente al gobierno del estado. Los noticiarios, por ejemplo, nunca llegaron a tener una línea editorial independiente y crítica de los poderes públicos. Finalmente, en 2011 ocurrieron los últimos cambios cuando la oferta televisiva de Guadalajara se ensanchó con la llegada del Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional, así como del Canal 44 de la Universidad de Guadalajara. En veinte años, de no tener canales de televisión pública, Jalisco pasó a tener tres nuevas opciones.

Mención especial merece el caso de la Universidad e Guadalajara, que desde finales de la década de los ochenta apostó por un alto desarrollo de industrias culturales en la región, un proyecto no exento de polémicas. De los ochenta a la fecha, la UDG hizo teatros y auditorios, ferias del libro y de la música, un festival de cine, entre otras cosas. En el campo de los medios creó la red de estaciones en muchos de sus centros universitarios. En 1997 echó a andar La Gaceta, un periódico semanal. Y en 2011 llegó el canal de televisión. La Universidad de Guadalajara es la única institución, pública o privada, que tiene un conglomerado multimedia en la ciudad. No hay quien tenga prensa, radio, televisión, medios digitales y el desarrollo de otras industrias culturales. Estas iniciativas le han dado una gran vitalidad económica y cultural a la ciudad. Sin embargo, una de las grandes críticas que se la ha hecho a la UDG, ha sido el poco impacto que estos desarrollos han tenido en el plano universitario. Una gran feria del libro, pero una desordenada producción editorial; una feria de la música, pero sin un conservatorio o una orquesta sinfónica; un sistema de comunicación multimedia, pero que no está al servicio de la educación de sus alumnos y no siempre de la difusión cultural y científica.

Como se podrá advertir, estamos en un escenario de una mayor oferta de medios públicos, pero con deficiencias en el control, calidad y orientación de sus contenidos. Ya tenemos más medios, y por lo tanto, una mayor oferta. ¿Qué es lo que sigue? Que estos medios puedan adquirir una verdadera independencia y autonomía frente a los poderes públicos y privados y, que por tanto, trabajen de cara a intereses de los ciudadanos, no de los políticos.

En el caso del Sistema Jalisciense de Radio y Televisión es importante que deje de estar controlado por el gobierno del estado y que, a través de un consejo ciudadano, puedan reorientarse sus contenidos. Pienso, por ejemplo, en la creación de una serie de noticiarios de información política, económica y cultural, con una perspectiva crítica y de alta calidad periodística. También podrían desarrollarse productos locales como series o telenovelas, aprovechando que Jalisco se está convirtiendo en un clúster de producción audiovisual. Esto puede ocurrir si se le da, jurídicamente, autonomía a este sistema de comunicación y un presupuesto mucho más generoso, pues con el que tiene actualmente, difícilmente se lograrían estos objetivos. Vale decir que la creación del consejo ciudadano fue uno de los compromisos de Aristóteles Sandoval durante su campaña electoral.

En el caso de la Universidad de Guadalajara, que recientemente concentró la administración de sus estaciones de radio y televisión en una sola operadora de medios, tiene una mayor tarea al respecto, pues ya es, de por sí, una entidad autónoma. Los universitarios y ciudadanos debemos exigir que La Gaceta, Radio Universidad o Canal 44 produzcan contenidos críticos y se erijan como un bastión para la reproducción del mundo universitario, a través de la producción cultural, la divulgación científica. Por el contrario, se deben desterrar coberturas periodísticas como las que presenciamos en la pasada contienda electoral y se debe incentivar la pluralidad en los espacios de opinión y de producción cultural. Al igual que el Sistema Jalisciense, los medios de la universidad requieren de un mayor presupuesto que permita condiciones laborales dignas a sus trabajadores y la posibilidad real de crear producciones independientes.

El sistema de comunicación pública está en disputa en nuestra entidad. La pregunta es si como sociedad podremos aprovechar este recambio político para mejorar nuestro sistema público de comunicación. Ya tenemos los medios y la infraestructura, ahora la lucha está en el control de la radiodifusión y la producción de sus contenidos, entre la ciudadanización o el control político de sectores no representativos de la población.

Este artículo fue publicado el 14 de enero de 2013 como parte de la columna de opinión “Sistema Autorreferencial” del programa “Señales de Humo”, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara.

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Archivado bajo Democracia y comunicación, Derecho a la información, Economía política de la comunicación y la cultura, Industrias culturales, Libertad de expresión, Medios de comunicación masiva, Medios públicos, Radio Universidad de Guadalajara, Sistema de comunicación de Guadalajara, Sistema de comunicación política en México, Sistema Jalisciense de Radio y Televisión, Sistema Universitario de Radio y Televisión, Televisión

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