Quince años de Mural en Guadalajara

Por Juan S. Larrosa-Fuentes (25 de noviembre de 2013)

El 20 de noviembre de 2013, en su decimoquinto aniversario, el periódico Mural cambió su diseño gráfico.

El 20 de noviembre de 2013, en su decimoquinto aniversario, el periódico Mural cambió su diseño gráfico.

Hace quince años, México estaba recuperándose de una de sus peores crisis políticas y económicas luego de la devaluación del peso, el asesinato de varios políticos de gran calibre y del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional. En Jalisco, el sexenio de Alberto Cárdenas Jiménez, el primer gobernador no priísta del estado, iba a medio camino. En medio de este contexto, Alejandro Junco de la Vega decidió dar un paso más en su expansión periodística y puso a circular a Mural en la ciudad de Guadalajara, el 20 de noviembre de 1998. Con este nuevo emprendimiento, el empresario regiomontano cerró la pinza y logró crear lo que a la postre se denominó como el triángulo de oro, un mercado de lectores y anunciantes conformado por las tres ciudades económicamente mas poderosas del país: Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México. Quince años después, Mural se ha convertido en uno de los periódicos más relevantes de la capital de Jalisco.

La genealogía de Mural proviene del norte del país, específicamente de Monterrey. A lo largo de tres generaciones, la familia Junco de la Vega ha incursionado en la producción de periódicos, primero con El Sol, que comenzó a circular en 1922 y después con El Norte, que fue la punta de lanza para el resto de los emprendimientos periodísticos que terminarían por consolidarse bajo el nombre de Grupo Reforma en los años noventa. Esta raigambre regiomontana es relevante para entender a Mural, pues los periódicos del Grupo Reforma pertenecen a una clase empresarial ligada a doctrinas socialcristianas. Esta clase empresarial fue un fuerte contrapeso de los gobiernos priístas de centro izquierda, como el de Lázaro Cárdenas,[1] y en ocasiones, una clase empresarial aliada a gobiernos de ideología neoliberal. No es casual que el desarrollo más importante de Grupo Reforma se haya dado en los últimos veinte años.

La historia de este consorcio es larga y me parece, una tarea pendiente para historiadores, pues hay realmente muy poca información disponible al respecto. El gran salto de la familia Junco de la Vega ocurrió en 1993, cuando decidieron poner a circular un periódico en la capital del país al que nombraron Reforma y que a veinte años de su nacimiento, es uno de los rotativos más importantes y de mayor calidad en el país.[2] En 1998 comenzó a circular Mural en la ciudad de Guadalajara con una inversión, según la revista CNNExpansión de más de quince millones de dólares, una cantidad altísima, si se compara con la inversión que capitalistas locales hicieron para echar a andar Público, inversión que apenas superó el millón de dólares. Según narra el reportaje, Grupo Reforma desplegó carteles por toda la ciudad anunciando la llegada de Mural, con el slogan “expresión de Jalisco” y con un logotipo que retoma la pintura titulada “El hombre de Fuego”, del pintor José Clemente Orozco y que se encuentra en la cúpula del Instituto Cultural Cabañas: “A esta campaña, Público respondió con más carteles, en lo que Siglo 21, todavía con vida, tituló como ‘la guerra de cabritos’ por el ingrediente regiomontano en el capital de ambas firmas editoriales”.[3]

En tiempos actuales de vacas flacas en el periodismo local, Mural es la mejor publicación que tiene Guadalajara, pues es un periódico que cuenta con una fuerte estructura nacional y es apuntalado comercial y periodísticamente por periódicos en Monterrey y la Ciudad de México. Es el periódico que tiene la mejor calidad en su impresión y tiene una edición relativamente bien cuidada, aunque insisten en redactar sus cabezas comenzando con un verbo y capitalizar algunas palabras como si escribieran en inglés. Es, junto con El Informador, el periódico que más periodistas, fotógrafos y diseñadores tiene, lo cual lo convierte en un productor informativo relevante en la región. Además, cuenta con una sección de opinión integrada por escritores serios y profesionales. Su página web goza de un diseño limpio y de contenidos que se actualizan en todo momento, también me parece la mejor publicación en línea de la ciudad. Por último, diría que una de las grandes virtudes de Mural es que conocen muy bien a su audiencia, pues constantemente hacen encuestas y entrevistas con sus lectores y hacen uso de consejos editoriales integrados por ciudadanos. Esta información Mural la toma en cuenta para desarrollar sus contenidos periodísticos, lo cual le resulta muy rentable.

Ahora bien, Mural está lejos de ser un periódico que marque época. Insisto, es el mejor periódico en un contexto de pobres competidores. Es un periódico periodísticamente conservador que no busca innovar en las formas de hacer periodismo, pues sus energías innovadoras la concentra en cómo comercializar mejor su producto. En Mural leemos notas cortas e impactantes, pero muchas veces descontextualizadas y pobremente escritas. Mural es un periódico que le otorga poca libertad a sus periodistas, a quienes convierte, en muchas ocasiones, en maquiladores informativos con poca creatividad para investigar o para desarrollar un estilo propio.

En sus esfuerzos por comercializar un periódico en escenarios económicos tan adversos, Mural y Grupo Reforma han recurrido a emprendimientos cuestionables desde una dimensión ética. La sección de seguridad de Mural y su hermano menor, el tabloide policial Metro, son ejemplos de un periodismo que busca generar lectores a través de la publicación de textos y de imágenes que tienen una construcción muy pobre sobre el fenómeno de la violencia y la seguridad pública y que muchas veces violan las garantías individuales de aquellos que aparecen grotescamente retratados en sus páginas. Del otro lado de este espectro, Mural también invierte una gran cantidad de recursos en desarrollar un “periodismo de sociales”, en donde aparecen las clases altas de la ciudad y muestran cómo se casan, cómo viven y a dónde van a vacacionar. Además de superficial, es un periodismo que alimenta la construcción de una sociedad que tiene fuertes rasgos clasistas.

Luego de quince años de un intenso trabajo, Mural todavía tiene mucho camino por delante. En el horizonte aún no se disipan los nubarrones que amenazan la supervivencia económica de la prensa escrita y a mi parecer, la política de cobrar por sus contenidos en Internet, así como su negativa para participar en otros medios como radio o televisión, pueden ser decisiones que comprometan, a futuro, la vida de este proyecto periodístico. Los retos de Mural están en la creación de públicos, específicamente de lectores y en la posibilidad de invertir en investigaciones que innoven el desarrollo del periodismo en línea.

Otros artículos en este blog relacionados con el periódico Mural y Grupo Reforma:


[1] Para más información sobre el tema ideológico de los orígenes de Grupo Reforma, ver: Pussetto, C. S., Vázquez, N. J. G., & Esparza, J. D. P. (2008). Análisis de la ideología empresarial regiomontana. Un acercamiento a partir del periódico El Norte. CONfines de Relaciones Internacionales y Ciencia Política, 4(7), 11–25. Recuperado de http://148.215.2.11/resumen.oa?id=63340701

[2] Al respecto, aparecieron publicados algunos artículos en la prensa nacional en días recientes. Recomiendo: Alcocer, J. (2013) “Que 20 años no es nada”, en Reforma, 19 de noviembre, México; Arreola, F. (2013). Reforma, 20 años después: el mejor diario impreso con una excelente web, pero…. SDPnoticias.com. Recuperado de http://www.sdpnoticias.com/columnas/2013/11/21/reforma-20-anos-despues-el-mejor-diario-impreso-con-una-excelente-web-pero; y Silva-Herzog, J. (2013). Una crítica. Reforma. Recuperado de: http://www.andaryver.mx/lunes/una-critica/

[3] Rico, G. (1999) “La guerra civil de los diarios tapatíos”, en Expansión, abril, México, pp. 66 – 73. Recuperado de http://www.cnnexpansion.com/expansion/2011/09/14/la-guerra-civil-de-los-diarios-tapatos

Este artículo fue publicado el 25 de noviembre de 2013 como parte de la columna de opinión “Sistema Autorreferencial” del programa “Señales de Humo”, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara.

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3 comentarios

Archivado bajo Crisis de la prensa escrita, Economía política de la comunicación y la cultura, Medios de comunicación masiva, Mural, Periódicos de Guadalajara, Prensa, Sistema de comunicación de Guadalajara

3 Respuestas a “Quince años de Mural en Guadalajara

  1. Excelente reseña.
    Me interesó, sobre todo, la parte en la que sostienes que es el periódico con la planta de redactores más amplia.
    Sabiendo que has estudiado los periódicos de Jalisco, ¿podrías decir que la llegada de Mural marca un antes y un después en cuanto a la profesionalización del periodismo en el estado?
    Pareciera que los otros periódicos cuentan con menores recursos materiales y humanos.
    Saludos desde Sonora.

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    • Hola, Víctor Hugo. Gracias por tu lectura y comentarios. Creo que Mural sí ha aportado mucho en la profesionalización del periodismo en Guadalajara. Sin embargo no fue el único. Siglo 21 también fue un proyecto importante en su momento, así como otros periódicos. Pero el toque de Mural, definitivamente ha marcado a Guadalajara. Saludos.

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  2. Pingback: Periodismo en crisis, o los riesgos de llegar a votar sin información de calidad | Sistema Autorreferencial

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