Quince años de Letras Libres, Liberales, Neoliberales

Por Juan S. Larrosa Fuentes (3 de marzo de 2014)

Portada de Letras Libres

Portada de Letras Libres

En enero pasado se cumplieron quince años de la aparición de la revista Letras Libres, la cual nació en el último año de la década de los noventa, como parte de una historia importante de la literatura y la crítica política mexicana. Esta historia inició con la revista Plural (1971-1976) y continuó con Vuelta (1976-1998), ambos proyectos editoriales comandados por Octavio Paz. Aunque Enrique Krauze ha declarado en varias ocasiones que Letras Libres no es una heredera de Plural y Vuelta, hay líneas políticas, económicas y culturales muy claras entre estos proyectos. Desde su fundación Letras Libres se convirtió en uno de los espacios de discusión política y cultural más influyentes del país, en un contexto completamente distinto al de sus predecesoras: Plural se editó durante el periodo más álgido del autoritarismo mexicano y Vuelta, aunque también vivó parte de ese autoritarismo, se desarrolló durante el proceso de democratización y neoliberalización de México. Letras Libres nació en un país que vivía inmerso en un largo proceso de transformación estructural y en un recambio generacional en el campo intelectual. Atrás quedaron las generaciones de artistas y escritores del siglo XX, la cultura hegemónica priísta y la Guerra Fría. En su futuro Letras Libres veía en su fundación la construcción de nuevas generaciones de escritores, la participación en el debate público bajo mejores condiciones en el terreno de la libertad de expresión y dentro de una cultura (neo) liberal que vislumbraba una nueva etapa política alejada de las grandes ideologías del siglo XX.

El análisis del trabajo de Letras Libres admite muchas dimensiones y una de ellas es la ideológica. Una dirección para pensar sobre qué rol tiene esta revista en la crítica mexicana contemporánea la ofrece la economía política a partir de tres aspectos centrales (los cuales, por supuesto no se agotan en este artículo): las características de propiedad de esta publicación, sus relaciones de poder, así como sus fuentes de financiamiento. Letras Libres es una empresa que desde sus inicios ha sido dirigida por Enrique Krauze, quien ha destacado por su trabajo como historiador y empresario cultural. Letras Libres es una empresa familiar, que tiene un consejo editorial, pero que no está por encima de su director. En una entrevista reciente con Grupo Milenio, Krauze dejó entrever que a pesar de que la revista tiene un grupo de trabajo y que muchas de las decisiones se toman de forma colegiada, él tiene la última palabra en la dirección. Dentro de la historia de la revista también destaca la presencia de los hijos de Krauze, León y Daniel, quienes en distintos momentos han trabajado para el proyecto. León ahora es conductor de Univisión, una televisora de Estados Unidos y Daniel un joven escritor quien recientemente ganó un importante galardón literario. Es evidente la importancia y el poder de esta familia en el campo cultural mexicano.

Enrique Krauze es un escritor que tiene una larga obra intelectual y que durante su carrera cultivó relaciones con personajes clave de la cultura mexicana, entre los que destacan Daniel Cosío Villegas y Octavio Paz. Pero no solamente ellos, basta ver la lista de los más de mil colaboradores de Letras Libres para verificar el éxito de las relaciones de Krauze con el campo intelectual contemporáneo. Además, una pieza relevante de estas relaciones es que Krauze es parte del consejo de administración de Televisa, la empresa que posee la red de comunicación audiovisual más poderosa de México. En esta red se transmiten los documentales sobre historia de México producidos por Clío, editorial de la cual también es dueño este empresario. Al igual que otras publicaciones en México, Letras Libres tiene ingresos de recursos públicos. Por ejemplo, según lo documenta el informe de Artículo XIX, “Editorial Vuelta SA de CV”, en el primer semestre de 2013, recibió $748,488.74 pesos por concepto de publicidad del gobierno federal.

Letras Libres, como vemos, tiene poder en el campo cultural visto desde la economía política, pues goza de los medios para producir su producto, tiene buenos acuerdos y contactos para distribuirlo y posee relaciones que se convierten en un importante capital político y económico. Sin embargo, hay que escarbar aún más para entender a esta revista y escudriñar en su contenido. Tal como lo señala Krauze y como se puede corroborar en la publicación, Letras Libres ha sido una revista que ha abierto sus puertas a una gran cantidad de autores, temas y polémicas. Dentro de este contexto, la visión liberal de la revista tampoco es un secreto y se evidencia a lo largo de sus páginas. Letras Libres ha sido, durante estos quince años, un espacio que ha combatido abiertamente aquellas ideas que van en contra de un modelo político liberal y de uno neoliberal en lo económico. Esto ha sido claro al momento de discutir temas como el zapatismo, la relación de México con Estados Unidos y el Cono sur, la democracia en América Latina, los medios de comunicación en el país o los proyectos ideológicos de la izquierda partidista mexicana. No es una línea editorial monolítica pero es posible señalar que en lo general y en lo esencial, Letras Libres ha sido un proyecto editorial que ve con buenos ojos el modelo de democracia liberal y de economía neoliberal que ha prevalecido en México desde finales de la década los ochenta; es un espacio que promueve una ideología conservadora, que busca mantener el orden político y cultural en el país. No es una revista que se produce desde los márgenes, sino desde los centros de poder. Letras Libres es un espacio de debate y de discusión que ha contribuido al desarrollo del país y me parece que su existencia debe celebrarse. Sin embargo, no hay que perder de vista que es un espacio de debate y de discusión dentro de los márgenes de las ideas dominantes de nuestro tiempo. Ante esto, es notorio que actualmente en México no existe un proyecto del tamaño y la calidad de Letras Libres, en donde se discuta desde otras coordenadas políticas, económicas y culturales.

Este artículo fue publicado el 3 de marzo de 2014 como parte de la columna de opinión “Sistema Autorreferencial” del programa “Señales de Humo”, que se transmite por Radio Universidad de Guadalajara.

También puedes estar interesado en otros artículos que he escrito al respecto:

Larrosa-Fuentes, J. S. (2001, de diciembre de). La Jornada versus Letras Libres: todos ganan, todos pierden. Sistema Autorreferencial. Recuperado de https://autorreferencial.wordpress.com/2011/12/05/la-jornada-versus-letras-libres-todos-ganan-todos-pierden-2/

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2 comentarios

Archivado bajo Cultura y comunicación, Diálogo Público, Economía política de la comunicación y la cultura, Industrias culturales, Letras Libres, Libertad de expresión, Medios de comunicación masiva, Neoliberalismo, Sistema de comunicación política en México

2 Respuestas a “Quince años de Letras Libres, Liberales, Neoliberales

  1. Bernardo Masini

    Franco, categórico y contundente, jeje.

    Saludos.

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  2. Fernando García Ramírez

    Muy buen análisis. Muchas gracias.

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